La verdad es que mantener un blog es una tarea muy gratificante.
Y es que realmente es como dejar parte de tí a los ojos de todo el mundo, aunque realmente sean 4 gatos los que lo vayan a ver. Pero está ahí, para que lo vea cualquiera en cualquier rincón. Al principio puede imponer respeto esa realidad, pero creo que nunca deba ser tanto como para que no merezca la pena.
Y es que hay muchísimas razones para tener un rinconcito en “internes” actualizado de vez en cuando. Al menos yo veo muchas. Algunas las tengo para mí, y otras, aunque no las comparta, sé que están ahí: Un blog es una obra personal, a la vista del mundo. Veamos algunas razones para tener un blog .
- Dar salida a todas esas cosas que nos bullen dentro y nadie parece querer escuchar.
- Tener “presencia” en Internet.
- Escribir, crear.
- Satisfacer el ego, comprobar que te lee gente, que eres interesante.
- Leer los comentarios de la gente.
- Pensar en las cosas: para escribirlas hace falta masticarlas.
- Enredar de forma práctica con el diseño de páginas web, hojas de estilo, código, diseño, etc…
- Matar el aburrimiento.
A lo largo de la vida de mi blog, he pasado por unas cuantas, y reconozco que han ido cambiando. Tengo página personal desde hace mucho tiempo (pero mucho, como 10 años) y siempre me gustó la segunda razón. Así que un día, cuando casualmente caí en un blog (de aquella se llamaban bitacoras, y había pocas: no era un boom) los descubrí junto a parte de su inmenso poder, y me dije que tenía que tener el mio propio, por alguna de las razones de arriba.
Recuerdo que lo abrí con Cutenews, porque era muy primitivo y había que masticar el diseño prácticamente de cero. La penultima razón para mí siempre estuvo y está presente. En aquellos inicios felices escribí posts rabiosos, desnudando mi alma y desparramando la primera razón: aullaba todo aquello que me bullía dentro. La “demagogia Ramma” por fin tenía una salida.
Escribía sin parar, publicaba prácticamente post diario, y dejaba varios escritos para días siguientes. Las palabras no tenían freno. Recuerdo que decidí llevar mi blog en secreto, procurar que nadie conocido lo leyera. Esto ha sido así hasta hace relativamente poco, y me permitía desbocarme y hablar de todo sin autocensuras ni azúcar. Practicamente era lo que en el blog actual serían las categorías “demagogia” y “Soy romántico”. Nadie me comentaba, y nadie me leía, y me daba igual.
Recuerdo mis primeros “comentantes”, Nit, Marta la escritora, Héctor… gente que caía no sé bien cómo por mi blog, y que yo leía por cortesía, prácticamente. De aquella leer y todo eso no era importante: yo escribía.
Llegó un momento que pensé que había mucho de mí en el blog, y que era una pena que realmente lo leyera tan poca gente. Entró en escena (más bien tarde, ¿no?) la razón cuarta. Además ya no salía todo de dentro como al principio: los temas que antes bullían atropellados se iban agotando: Ya no escribía con tanta facilidad, los posts costaban, y no me gustaba la idea de que me devanara los sesos para tan poca gente. Me pasé a WordPress, y busqué entonces las triquiñuelas habituales para recibir lectores y comentarios. También ocurrió de aquella el desastre de mi WEB: se cayó mi servidor, perdí las web’s enteras, y pude recuperarlo todo menos el blog. El primitivo blog con los primeros posts, perdido para siempre. Cuando pude recuperar mis web’s en un servidor nuevo, creé de nuevo el blog desde cero en WordPress.
Fué por entonces cuando los blogs empezaron a ser más habituales, y descubrí algo de mi: descubrí que me gustaría leer los blogs de mi gente cercana. Para ello probablemente debería dejar que vieran mi blog, lo cual no me molaba. Creé entonces mi segundo blog, en Blogger. Este ya se puede ver, está aquí. Estaba, ya que en realidad lo abandoné. Mantenía dos blogs, el bueno, secreto y para gente que no me conocía, y el otro, el B. Yo hacía el post, y si era delicado lo ponía en el A, y si no, en los dos.
Curiosamente al tener dos blogs diferentes tenía diferentes razones para cada uno de ellos. Uno era como siempre, para escribir mis milongas y desahogar, y el otro era para enganchar. Se mantuvieron los dos un tiempo en el que decidí que realmente no era tan diferente el uno del otro, ya que en el de escribir ya no me salían cosas “secretas”, intensas y reservadas. Así que los fundí. Abandoné el de blogger diciendo la dirección del de WordPress, y listo. También dejó “de nuevo” de ser importante que me lean y me comenten, y tomó de nuevo importancia escribir sin más. De hecho, algunos posts tienen cerrados los comentarios. :-)
Me encanta hacer el blog. mis razones actuales son mayormente la 1, la 2, la 3, la 6 y la 7, (en el fondo sólo la 3, la 6 y la 7) y alguna otra que no está listada, y que podría ser “estar visible” para la gente de cuya vida formé parte y ya no están en el día a día, aunque siguen ahí. Confieso que de vez en cuando tecleo nombres en google. Si la gente lo hace con el mío me encontrará. Y si me encuentran podrán seguirme en la distancia y saber que estoy bien. Ya que estoy, vamos a ir más allá. Con perdón, una pequeña licencia, y es que es curioso el poder de google:
Venga, así ya está bien. :-)) ¿Por donde ibamos? Ah, si. Además de las razones listadas, otras van apareciendo: y es que con el cuento de escribir y leer las cositas, vas conociendo gente estupenda que escribe, lees, te gusta lo que lees, y todo eso. Esa razón valdría por si sola, ya que realmente tengo amigos gracias al blog. Amigos de los buenos. Aunque no les vea, aunque nunca tome café con ellos. Existen en mi vida gracias al blog, y eso no tiene precio. Quien no tiene blog se pierde eso, y yo no me lo pierdo.
El hecho de que realmente ahora le dedique muy poco tiempo al blog, no significa nada. El blog existe, está ahí, y a mi me gusta que esté, me gusta lo que significa… Me gusta escribir, y en el fondo me gusta que me leais. :-) Os quiero.
Comentarios
Con razón querias que te leyera…tanto chantaje emocional…tenia sus motivos. Porque si, soy una creida de mierda, que le vamos a hacer, y no solo mancho tus comentarios con palabras mal sonantes si no que además me doy por aludida. Toma ya.
Espero que yo sea una de esas amigas con las que no tomas café y a las que no ves, pero que estan ahí, que te leen y a las que de vez en cuando lees. Y es que yo empece en esto de los blogs de tu mano. Mi primer lector, el primer blog que empecé a leer, el creador de mi plantilla como tal…
No importa lo que me digas (que espero que realmente no lo pienses), pero sigues siendo la primera página que abro al día, a veces antes que el correo, y no te comento tan poco, ni te tengo para nada olvidado. Es más, eres tú el que no se prodiga en comentarios, y no es la primera vez que al publicar…pienso en si por fin éste será el post que conseguirá arrancar unas palabritas de tu teclado…¿demagogia? Piensa lo que quieras jeje.
Desde Vigo, una amiga que te quiere muuucho ;) Biquiños
Es acojonante el mundo de los blogs, verdad? Es como una droga!
Un besazooo
Yo creo que en este mundo de los blogs lo que todos tenemos en común es el ser un pelín egocéntricos, no?
Uf! me he sentido un poco inútil teniendo que volver cada dos por tres hacia atrás para ver cada motivo del que hablabas… jajaja!
Pero ha valido la pena leerlo!
Aisss… que se nos pone melancolillo el hombre… (si se puede llamar así…)
Creo que más o menos todos tenemos alguno de esos motivos por el cual escribimos un blog.
Tb se te quiere! je! :* ;)
Frases así siempre gustan, ¿no?… :-) Gracias, Carmen.
No exactamente… pero me vino la inspiración al leer un comentario por ahí que hablaba sobre las razones para tener un blog. En realidad a mi lo que me mueve en el blog es la inspiración: el tema. Dame un tema y te hago un post en un minuto. :-D Y si me das 10 minutos, lo pongo en órbita, con enlaces, fotos, de todo.
Pero en realidad muy pocas cosas me inspiran, a día de hoy, para escribir. Antes me devanaba los sesos para encontrar algo. Ahora espero a que llegue la musa sóla. Cuando llega, escribo. :-D El problema no es tanto inspiración sino “tema apropiado”. Hay muchos temas de los que no hablo, sin más.
Me ha encantado esta entrada, supongo porque hay partes geniales y otras con las que me identifico mucho :)
¡También te queremos! (esto parece AA)
Oh, Dios… la gran Su comentando… :-) a mis otros lectores, baste decirles que si éste post mola, no veas lo que mola el del mismo tema que ha hecho Su hace ya bastante tiempo, y que enlazo de forma permanente en el apartado sobre mí… :-)
A Su no acostumbro a comentarle nunca, porque parafraseándola, estaría siempre diciendo el “jo, tía, qué post más guay”. Es lo malo de decir cosas geniales: a los demás sólo nos queda por decir lo dicho… :-D
Pero cuando leí su post sobre las razones para escribir y eso, no pude resistirme. :-) Normal que como dices te identifiques: cuando leí tu post también me sentí muy identificado. :-)
Eres tremenda. :-) que me leas de vez en cuando (estoy en pruebas aún, es dura) es un enorme honor. Un lujo. Si en vez de 10 tuviera 5 enlaces, estarías en ellos. Si tuviera dos también. Si tuviera uno no, la verdad. :-D