Aumenta mi inutilidad.

La inutilidad de las rejas...Hubo un tiempo en que yo era inútil. O sea, que mayormente no ayudaba a nadie a ir a ningún lado. Simplemente estaba ahí y entretenía. Pero no tenía fuerza moral ni nada de lo necesario para que alguien se sintiera ayudado por mí.

Eso era así hasta quizá mis 16-17 añitos. En aquel entonces, varias cosas cambiaron en mi vida, y entre otras novedades, descubrí lo que se viene en llamar “vida interior”, y lo que es pensar sobre uno mismo y las cosas que le rodean, y la gente que le importa

… y direis: ¿17 años? jolín que tarde…. Pues sí: por eso digo que hubo un tiempo en que era inútil. Porque lo normal es que ese tiempo dura menos: que uno sea útil antes de los 17… al menos hacia gente de su edad.

Quizá para compensar, después me empeñé en ser útil. Como siempre, de forma totalmente egoísta: buscaba soluciones a mis cosas. Lo demás me importaba sólo de cara a la galería, pero algo era algo. Cuando contrarresté el tiempo perdido, empecé a ver más allá de mi ombligo y mi utilidad se acrecentó. De hecho se hizo gigante. Aunque me empeñe en ser egoísta, mi fondo ha sido siempre de buena madera. Lo ocultaba quizá porque era consciente de mi inutilidad práctica.

Empezó entonces una época fantástica en que realmente era el rey del mundo: me encantaba escuchar, era cercano, cálido, fácil de tratar, fácil de querer… Hice mucho bien a mucha gente: era efectivo, positivo, agradable, lo entendía todo sin farragosas explicaciones y realmente quien se encontraba en mi entorno cercano tenía en mí una ayuda sólida. Además de un buen compañero de fiestas, claro. Le pillé el gusto a eso de entender a la gente y todo lo que pude vivir y escuchar me sirvieron para ser más y más efectivo.

Cimenté en mí una serie de valores potentes, como la lealtad, la fidelidad, la discrección, el respeto… en base a experiencias vividas o escuchadas de mis “ayudados” y realmente me sentía bien cuando con mi ayuda, gente grandiosa (pero grande de verdad) superaba una pena, o una duda, o una fatalidad, o un error. Yo valía para todo. Era creíble, convincente… y animaba. Aunque nunca fuí alguien especialmente emotivo. No por entonces: eso llegaría después. Siempre fuí de corazón frío, de lágrima dificil, de emoción fácilmente contenible, etc… igual por eso era más útil :-D

y quizá era porque seguía enganchado a ser “el rey del mundo”, y seguía asimilando todo como un recién nacido, porque me gustaba mi utilidad. Me cargaba día a día de fuerza moral, y de convencimiento sobre las cosas, que la gente apreciaba y valoraba. Pero ya no soy un recién nacido, y todo eso tan guay se vuelve en mi contra.

Nada de nadie me sorprende: todo “me lo esperaba”, y casi no necesito escuchar ni una palabra para saber de qué va a ir la conversación. Ese “poder” me asusta, y de forma inconsciente procuro que nadie que lo pueda tener parecido, pueda conocerme con facilidad. Oculto sentimientos, oculto emociones, oculto todo por pudor, orgullo mal entendido, por miedo a quedar desnudo. Capto todo lo negativo y dudo de todo lo positivo: lo encuentro “cortesía”, o algo así, dificil de describir. Me siento poco querido y sé que en parte es por esa coraza contra “poderosos como yo” que me he auto-impuesto sin querer. Porque a la vez muchas veces noto que se me quiere. Y en el fondo hasta lo sé. Nos ha jodido. Pero agiganto la duda.

El caso es que todo eso hace que ahora ya no sea útil. Ya no sea un hombro apetecible en el que llorar, ya no sea fuente de consejos adecuados, ya no sea quien te puede sacar una sonrisa en cualquier momento y entenderte y quererte casi sin palabras. La última vez que lloré hablando con álguien fué hace ya algún año (bueno, a lo sumo dos). Ya no soy intenso. Ya no soy útil. Soy un puto coñazo.

¿o estaré exagerando?

Envía un comentario o deja una ruta: Trackback URL.

Comentarios

  • marta  En Sábado, 24 \24e febrero \24e 2007 a las 11:53 pm

    Estás exagerando. Sí­ eres un hombro apetecible en el que llorar, es más, el hecho de predecir lo que va a pasar te ayuda a dar consejos más cercanos…has pensado en dedicarte a la videncia?
    bicos

  • GirlCanRock  En Domingo, 25 \25e febrero \25e 2007 a las 2:40 pm

    Cuando alguien nos escucha, nos comprende y ayuda queremos “devolverle la pelota”, es decir, queremos poder también ayudarle. No te cierres tanto hacia la gente que te quiere, déjate llevar que no es malo y, aunque a veces pueda doler acabamos aprendiendo de ello.

    Quizá sí estás exagerando algo, pero yo creo que aún estás a tiempo de poner de tu parte para solucionarlo.

    Un besoteee

  • Akane  En Domingo, 25 \25e febrero \25e 2007 a las 5:24 pm

    Pues sí, seguramente estás exagerando!!!
    Por lo que te conozco de tu blog y lo poco que hemos hablado por msn, me pareces una persona entregada, amigable y con ganas de ayudar siempre.

    Es normal que sientas tantas dudas. Respecto a eso a mí me pasa igual… Todos nos creamos de alguna manera una coraza y dudamos cada vez más de las ¿buenas? intenciones de las personas…

    En fin…
    Que no creo que seas inútil para nada!

    Venga, un besiño! ;)

  • bebita  En Domingo, 25 \25e febrero \25e 2007 a las 5:31 pm

    A veces no es tan malo desnudarse… Inténtalo de nuevo!! Besitos!

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.