Este es un post relativamente irrelevante, y básicamente ilustrativo. En la campaña electoral que ha pasado, comprobé con bastante sorpresa que mucha gente con quien me trato no tiene muy claro o no tiene directamente ni idea de cómo se reparten los resultados electorales en Escaños, o concejales. Pero ni idea, oye. Asà que me entretengo un buen rato en explicarlo. :-)
Las elecciones consisten en repartir un número fijo de escaños o concejales, según los votos recibidos. A partir de ahora hablaré de escaños (un escaño es un asiento en un parlamento) nada más. Aunque queda claro que en las elecciones locales no se reparten escaños, sino concejales.
Para ello, lo primero a tener claro es que no es un numero total de escaños a repartir, sino que la población se reparte en trozos, que se llaman circunscripciones electorales. Cada persona pertenece a una circunscripción, y con su voto elige exclusivamente los escaños que dicha circunscripción tiene asignados. Para entenderse bien, es ideal un ejemplo:
En Asturias y para las elecciones autonómicas, se dirimen 45 escaños, y se divide el territorio asturiano en tres circunscripciones electorales, asÃ:
- Circunscripción central. (777.448 personas, 34 escaños)
- Circunscripción occidental. (125.055 personas, 6 escaños)
- Circunscripción oriental. (79.299 personas, 5 escaños)
O sea que yo, que pertenezco a la circunscripción Central, voto para elegir los 34 escaños que tiene asignados mi circunscripción. Cada circunscripción tiene asignado un censo definido (personas concretas) y un número fijo de escaños a dirimir. Eso es fijo antes de la elección, y se calcula con varemos complicadillos, aunque no tanto en el fondo. Según la ley electoral asturiana, cada una de las tres circunscripciones se lleva 2 escaños por el hecho de serlo, y los 39 restantes se reparten proporcionalmente a la población censada. Supongo que una ley dirá por qué son 45 diputados los que se eligen en Asturias, pero no sé cual és.
¿Y como se reparten los votos?
Pues se aplica la ley d’Hondt, pero antes se descartan los partidos que no alcanzan el tope mÃnimo asignado de representación, que es el 3% de los votos emitidos. Los votos emitidos son los votos a partidos, más los votos en blanco.
Aquà está la primera cuestión importante: la diferencia entre votar en blanco y no votar: Se suman los votos emitidos, y se calcula el 3%. Todo partido que no alcance ése numero de votos, no cuenta para el reparto.
En mi caso, los votos emitidos son 469.156 (457.061 a partidos y 12.095 en blanco). El 3% son 14.074. Todo partido con menos votos, no entra en el reparto de la ley d’Hondt. Si toda la gente que no votó hubiera votado en blanco, ése lÃmite serÃa de 23.323 votos. No hay más diferencia que esa, que no es poca. Una vez entrado en el reparto de escaños por la ley d’Hondt, los votos no emitidos y los votos en blanco dejan de tener importancia. La ley d’Hondt reparte entre los votos a partidos. Veamos cómo, y para ello tiro de los datos reales de mi caso concreto:
Tenemos 457.061 votos, para repartir 34 escaños entre los partidos que pasan “el corte” de los 14.074 votos, que son:
- PP (196.948 votos)
- PSOE (188.530 votos)
- IU (49.724 votos)
La ley d’Hondt se aplica asÃ: Se crea una tabla con los cocientes de cada partido, que son los votos divididos sucesivamente entre dos, tres,cuatro,cinco… Ahora se reparten los escaños repartiendo los cocientes, correlativamente. Vemos la tabla, y el reparto hasta 8 escaños:

- Escaño 1: PP (196.948)
- Escaño 2: PSOE (188.530)
- Escaño 3: PP (98.474)
- Escaño 4: PSOE (94.265)
- Escaño 5: PP (65.649)
- Escaño 6: PSOE (62.843)
- Escaño 7: IU (49.724)
- Escaño 8: PP (49.237)
- …
O sea, que si se repartieran 8 escaños, el reparto serÃa PP 4, PSOE 3, IU 1. Si se repartiera uno, serÃa para el PP, etc.
En el caso real, los 34 se reparten PP 15, PSOE 15, IU 4. Que es el reparto real de escaños en la circunscripción central de Asturias.
O sea, que nuestro voto actúa sólamente en el reparto de escaños de nuestra circunscripción, y que los escaños se reparten a cuchillo, con lo cual no hace falta ser muy aguililla para darse cuenta de que cada voto tiene una importancia que puede llegar a ser muy grande. Es muy posible que el escaño que decida una mayorÃa absoluta, dependa en alguna circunscripción pequeña, de un pequeño puñado de votos. La ley d’Hondt es implacable. un cociente superior en un número, decanta el escaño.
Luego nos queda repartir a las personas que ocuparán ésos escaños. Es muy fácil: como son listas cerradas, en cada circunscripción van en orden de lista según los escaños logrados. Si un partido logra 14 escaños, los ocuparán los 14 primeros en la lista del partido para esa circunscripción. En las papeletas se ve quienes son: lo que se vota son listas, con personas. :-)
Pueden darse algunos resultados curiosos de ésta forma de repartir. Por ejemplo, si en una circunscripción que tiene asignados 10 escaños sólo vota una persona, el partido al que vote se llevará los 10 escaños. Si votan 10 personas decidiran con 10 votos los 10 escaños.
PD: Si hay algun error agradecerÃa la corrección. Me refiero a la explicación, no al ejemplo… :-D
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Bufff… a mÃ? esto me lo explicaron en un mÃ?³dulo que hice y a penas lo recordaba!! (al menos tan exhaustivamente…) :D
Un besooo
Hale, ya tienes trabajito que hacer ;) (ve a mi blog)
Un bso!
Gracias, Carmen… :-)