…mmm, y digo yo…

Icon

… el ANTERIOR Blog Personal de Ramma.

Messenger, ese traidor.

Es un contrasentido, pero lo odio, no me gusta nada, y a la vez siempre que puedo lo tengo online, conectado y visible. Y es que le reconozco la utilidad: es un sistema de comunicación directo, sencillo, pero no me gusta.

Aún recuerdo mi primer messenger, que en realidad no fué un messenger, sino, si no recuerdo mal, una antediluviana ventana de chat privado. Y la verdad es que lo recuerdo con mucha alegría porque resultó estupendo.

Era con la persona amada, era una cita pactada y ya desde antes de conectar en directo, tenía las mariposas dando el coñazo en la barriga. En cuanto leí su primera frase, sólo de pensar que estaba ahí al otro lado, en directo, el vello se clavó en mis pantalones, y las mariposas me dieron un mordisco y me devoraron los pulmones: no podía respirar, de la emoción. Casi la misma sensación de cuando te dispones a hacer la primera llamada. Ais, qué cosas. El “messenger” empezó bien en mi vida.

Pero luego bajó mucho. Objetivamente es fuente de muchos sinsabores y frustraciones, porque muchas veces me dá la sensación de que no me sé expresar. Yo soy de mucho hablar en confianza, y en una conversación messenger siempre estoy en tensión y con rabia por no poder escribir con fluidez, por no poder seguir con mis dedos a mi cerebro, con no poder explicarme en un texto lo que expresaría con facilidad cara a cara, hablando y desparramando detalles de esos que se notan en persona… por tener que andar comprobando como una y otra vez tengo que parar de hablar para explicar lo que acabo de decir…

…y es que el messenger no es para hablar: yo lo sufro y me dá siempre la sensación de que parezco un auténtico capullo. Además soy torpe tecleando, y estoy todo el rato con gazapos de tecleo. Con lo que me gusta exactamente el mismo mecanismo de una conversación messenger pero en persona, siempre estoy pensando que sólo es un triste sucedáneo.

Pero bueno, no todo es tan malo, porque hay felices excepciones. Conversaciones (o mejor personas con las que surgen conversaciones) que, sin saber por qué, resultan suaves, sencillas, fluídas, tranquilas. En las que se captan matices (cómo carajo???) en las que se entienden incluso dobles sentidos, en las que todo ocurre como en “la conversación messenger soñada”… pero son eso: felices excepciones. :-) Las excepciones que hacen que el messenger me parezca una mierda, pero porsiacaso, lo tenga siempre conectado.

Y es que es eso: es una mierda, es mil veces mejor cualquier otra forma de comunicación, es agónico y estresante….. pero es mucho mejor que nada. Hablar con la gente, aunque sea por messenger, es genial. :-)

Archivado bajo:Mis cositas, No me gusta, demagogia, me gusta

5 Responses

  1. acoolgirl dice:

    Para mi el messenger es una forma más de comunicación, no es la que más me gusta, pero no está mal… Ayuda a sentir cerca a quienes están lejos.

    Y, además, me ahorra mucha factura del móvil! Jajaja!!!

    Un besooo

    PD: Por cierto… esa ventana me suena! :)

  2. Akane dice:

    “Ais, quÃ?© cosas” :D

    Pues yo tambiÃ?©n dejo siempre el Messenger “online” jeje, estÃ?© o no estÃ?©…
    Pero a diferencia de tÃ?­… a mÃ?­ me gusta hablar por Ã?©l…
    Es cierto lo que dices, pero a m�­ me sigue gustando.
    Anque tambiÃ?©n he tenido malentendidos…
    Ahora es para mÃ?­ mÃ?¡s o menos como la “movilitis” que tengo, jajaja, no puedo vivir sin Ã?©l, jajaja! :P

  3. Aliena dice:

    A mÃ?­ me encanta el msn…como dicen por ahÃ?­ arriba se ahorra un montÃ?³n en telÃ?©fono y permite estar siempre en contacto con tu gente, incluso la que estÃ?¡ mÃ?¡s lejos…
    De hecho, creo que tengo bastante vicio del msn..si estoy en casa, estoy en Ã?©l…:S
    bicos

  4. bebita dice:

    Otra viciada del messenger que levanta la mano!! Jajaja!! Tampoco es mi medio de conversaciÃ?³n preferido (con lo que me gusta a mÃ?­ toquetear mientras hablo…), pero el tener amigos lejos lo hace maravilloso. Eso sÃ?­, se pierden tantos matices… Un besito!! ;)

  5. Ramma dice:

    (con lo que me gusta a m�­ toquetear mientras habloâ�Š)

    AhÃ?­, ahÃ?­ le has dao. Y mirar a los ojos… y es que se pierde tanto, tanto, tannnto. Y los malentendidos, y el estres de pensar mÃ?¡s deprisa que teclear, y la frustraciÃ?³n de saber decirlo pero no acertar a escribirlo… y menos asÃ?­ rÃ?¡pido…

Leave a Reply